
Los 10 mejores jugadores en la historia de los Tennessee Titans
La franquicia de los Titans inició en 1960 bajo el nombre de Houston Oliers. Tras la reubicación en 1997, pasaron al estado de Tennessee como Oilers pero un año mas tarde surgieron con su nombre actual. La mediocridad ha sido su sello por décadas, sin embargo, sus pocos momentos de gloria se los deben a las estrellas que han jugado enfundados en los colores de este equipo.
A continuación te presento los 10 mejores jugadores en la historia de los de los Tennessee Titans:
10.- Brad Hopkins – OT
Abrimos el Top con uno de sus mejores tackles en la historia y cómplice del éxito que tuvieron tanto Steve McNair como Eddie George en la ofensiva hacia el final de los años noventa. Hopkins llegó a los Oilers como pick de primera ronda en el Draft de 1993 proveniente de Illinois. Su talento y consistencia le abrieron la puerta para ser el tercer jugador con más inicios como titular en la historia de la franquicia, solo detrás de Elvin Bethea y Bruce Matthews. En su carrera de 13 temporadas, fue invitado a dos Pro Bowls y una vez nombrado All-Pro.
9.- Jim Norton – DB
La primera gran figura de esta franquicia. No contaba con las cualidades de un jugador elite, sin embargo fue el primer elemento en destacar en el campo para los Oilers. Fue parte de la primera generación de esta franquicia, llegando a ser un pick de séptima ronda en el Draft de 1960. En su carrera de nueve años se convirtió en líder en intercepciones del equipo con 45. Fue galardonado con nueve reconocimientos como All-AFL Star, y su número 43 fue retirado por el equipo.
8.- Eddie George – RB
El principal aliado de Steve McNair y eje del ataque de los Titans en la ruta hacia su primer Super Bowl. Eddie George fue seleccionado en la primera ronda del Draft de 1996 con la misión de ser una estrella acarreando el balón. Sus primeras cinco temporadas fueron a un nivel imparable, superando las 1 000 yardas y guiando el ataque hasta su primer Super Bowl disputado en 1999. En ocho años como Oiler y Titan fue reconocido como Novato del Año, invitado a participar en cuatro Pro Bowls, nombrado All-Pro en una ocasión, y se convirtió en el líder corredor de la franquicia (10 009 yardas).
Tras su brillante paso por Tennessee, George terminó jugando para los Dallas Cowboys en donde sólo estuvo una temporada antes del retiro. Sus logros podrían valer para ser considerado al Anillo de honor de la franquicia.
7.- Steve McNair – QB
Tras la era de Warren Moon, los Oilers depositaron en Steve McNair la confianza para que se convirtiera en el gran líder de la franquicia después de ser su primera selección de Draft en 1995. Y en efecto, McNair fue el rostro de los Titans por más de una década, en donde consiguió llevarlos a su primera aparición en un Super Bowl. Cayeron derrotados ante los Rams de Kurt Warner después de una de las jugadas más emblemáticas en la historia del Súper Domingo cuando McNair lanzó un pase a Kevin Dyson y este se quedó a milímetros de convertir el touchdown de la victoria.
Pese a no haber desarrollado habilidades de un pasador de gama alta, McNair siempre fue un jugador confiable para los Titans. En 11 años de carrera fue invitado a tres Pro Bowls y nombrado MVP de la NFL en 2003. Al día de hoy es el segundo en la historia de la franquicia en yardas (27 141) y tercero en touchdowns (156). Después de los Titans, McNair jugó dos años con los Ravens antes de concluir su carrera en 2007. Lamentablemente fue hallado sin vida en 2009, siendo asesinado por una chica con quien sostenía presuntamente una relación romántica.

6.- Ray Childress – DT
Uno de los grandes defensivos de este equipo, Childress fue elegido por los Oilers en la primera ronda del Draft de 1985 proveniente de Texas A&M. En la defensiva era talento puro, pues podía ejercer a la perfección el juego contra la carrera y generar presión al pasador. En 11 temporadas logró establecerse como el líder de todos los tiempos de la franquicia en sacks (75) y tackleadas (858). Fue invitado a participar en cinco Pro Bowls y nombrado All-Pro tres veces.
5.- Elvin Bethea – DE
No sólo fue el mejor defensivo en la historia de la franquicia, sino de la NFL en sus tiempos. Bethea fue elegido por los Oilers en la tercera ronda del Draft de 1968. Jugó 16 temporadas en Houston, convirtiéndose en uno de los más fieles elementos de este equipo. Fue invitado a siete Pro Bowls y nombrado All-Pro en tres ocasiones. Su trayectoria y legado fueron reconocidos con la inducción al Hall of Fame de la NFL en 2003.
4.- Earl Campbell – RB
El mejor corredor en la historia de la franquicia, Campbell fue el primer pick del Draft de 1978 proveniente de Texas. Formó parte de una las épocas más complicadas para los Oilers desde su fundación, y brilló ante la mediocridad de aquellos tiempos de incertidumbre. Su talento y estilo de juego eran brutales, tanto que hasta fue criticado por algunas figuras del football, quienes reaccionaron ante el peculiar estilo agresivo de Earl. “Puedes hacerlo en la Universidad, pero no seguirlo haciendo durante diez años y esperar sobrevivir”, dijo Ron Johnson. “Golpear directamente puede parecer bueno, pero no lo es todo el tiempo”, comentó Franco Harris, excorredor de los Pittsburgh Steelers.
Pese a ser criticado y aclamado al mismo tiempo, Campbell tuvo seis grandes años con los Oilers, rompiendo totalmente la liga a un nivel alto de competencia. Fue invitado a cinco Pro Bowls, tres veces All-Pro, Novato del año, MVP de la NFL en 1979, tres veces Jugador Ofensivo del Año e incluido en el Equipo Ideal de la Década de los setenta. Su brillante carrera fue honrada con la inducción al Hall of Fame y su número 34 fue retirado por la franquicia.
3.- Mike Munchak – G
Un Oiler por excelencia y uno de los talentos natos de esta franquicia. Mike Munchak fue elegido en la primera ronda del Draft de 1982. Desde el college se veia venir un enorme jugador con calidad y en la NFL no decepcionó en lo absoluto. Por 12 años fue el ancla de la línea ofensiva, consagrando su trabajo con nueve invitaciones al Pro Bowl y cuatro selecciones All-Pro, logros que le valieron ser incluido en el Equipo de la Década de los ochenta. En 2001 fue inducido al Hall of Fame y su número fue retirado por la franquicia.
2.- Warren Moon – QB
Con él llegó una de las mejores épocas para la franquicia. Pese a nunca haber conseguido un título con los Oilers, Moon es el mejor quarterback que ha jugado para este equipo. No fue seleccionado en el Draft de 1978, y ante el inminente desinterés de los equipos de la NFL, decidió jugar en la CFL de Canadá. Después de cinco años destacados con los Edmonton Eskimos, Moon fue convencido por su coach para firmar con un equipo de NFL, en ese momento los Oilers eran los interesados.
Moon finalmente debutó con los Oilers y se adueñó de la titularidad por los próximos 12 años, en donde reescribió los libros de récords, eclipsando varios y estableciendo algunos nuevos para la franquicia, liderando casi todos los departamentos: pases completos (2 632), yardas (33 685) y touchdowns (196). Llevó a los Oilers a cuatro apariciones en playoffs, en donde lamentablemente cayeron en el primer juego en tres de esas ocasiones. Fue invitado a jugar a nueve Pro Bowls, una vez seleccionado All-Pro y nombrado MVP en 1990. Lideró en dos ocasiones la liga en yardas y en 2006 finalmente fue inducido al Hall Of Fame de la NFL. Su legado quedara marcado en la historia del football como el jugador que vino del “lado obscuro de la luna” para ser la improbable estrella de este deporte.
1.- Bruce Matthews – OT / G
Si Warren Moon fue el estandarte de la mejor época de la franquicia, entonces tenemos que dar por hecho que lo de Bruce es simplemente bestial. Matthews llegó a la NFL como estrella y así permaneció por casi dos décadas. El miembro de la dinastía de los Matthews fue elegido en la primera ronda del Draft de 1983, formando parte de la gran generación de jugadores que reúne a otras leyendas del football como John Elway, Dan Marino, Eric Dickerson y Jim Kelly.
Su habilidad para jugar en diferentes posiciones de la línea ofensiva lo hicieron un elemento indispensable y de alta confianza para el equipo. Bruce fue el ancla de un ataque de época que complementaron Warren Moon y Earl Campbell. Jugó 19 temporadas, 14 de ellas con invitación al Pro Bowl y nueve selecciones All-Pro. Su longeva carrera en la NFL le permitió ser el jugador con mayor cantidad de juegos como titular (292 de 296). Su labor fue reconocida con la inclusión en el Hall of Fame de la NFL y el retiro de su número por la franquicia.